que se me ha vuelto pobre entre las manos.
Se ha ido haciendo pequeño mientras yo crecía
y ha llegado un momento en el que yo era el consuelo
y el sólo una súplica que se alza con temblor.
Le he dejado entonces que se fuera a su cielo.
Me ha dejado las cosas de las que ya se ha ido.
Ha aprendido a volar, y yo entiendo la vida.
Y ahora, poco a poco, nos hemos conocido...
Rainer Maria Rilke
Conforme más lo leo,más me gusta.
ResponderSuprimirSara.